como agua que fluye

Desde los cielos hasta los mares viaja el agua, rodea y supera todos los obstáculos, pule la roca dura y hace germinar la vida. Sí podemos envenenarla, pero volverá abrupta, con el ímpetu de las tormentas necesarias para romper los falsos tinglados de obsesivos negociantes en vida, para restablecer el lenguaje de los pájaros, el agua es la voluntad,  una pieza clave del mosaico del universo, su sitio nadie puede arrebatarlo, ni destruirlo, aunque haya épocas en que lo parezca, no lo dudes: VOLVERÁ A BROTAR EL PARAÍSO y tú y yo estaremos ahí.  Aún mejor: que tal si colaboramos en empezar a construirlo ya…